Cuando nuestros familiares salen en un libro

Suele ser común encontrarse en las librerías biografías de algún personaje famoso, vivo o ya fallecido, en la que la historia del mismo es contada por los testimonios de las personas que más cercanas están o estuvieron de él. Pero no necesariamente los protagonistas de una biografía deben ser personas públicas.

Ejemplo de ello es el libro que narra la vida de las familias de los maquis o guerrilleros antifranquistas durante la Guerra Civil, editada por la Universidad de Cantabria y sobre el que ha recaído una denuncia por intromisión al honor de uno de los hombres que aparecen en el libro. Denuncia que ha interpuesto su hija.

De acuerdo con la misma, las personas que aparecen en el libro y a las que el escritor ha entrevistado para obtener información han dañado el honor de su progenitor en dos declaraciones: “el hermano era un chaquetero. Quería entregar a su hermano, así ganaba él honores” y “mi hermano está en el monte porque yo no tengo una pistola”.

Pero según la sentencia emitida por el Tribunal Supremo, tales palabras no supone intromisión ilegítima porque, como señala el artículo 8.1 de la Ley Orgánica 1/1982 de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, “predomina un interés histórico, científico o cultural relevante”.

Y como recuerda el alto tribunal, “aunque sea totalmente comprensible la voluntad de la demandante de defender la memoria de su padre, las dolorosas consecuencias de la Guerra Civil entre familias y vecinos de un mismo pueblo no pueden impedir las investigaciones históricas”.

2 thoughts on “Cuando nuestros familiares salen en un libro

  1. Todas las personas tenemos derecho a la intimidad y al honor. Amparándonos en que es un libro «histórico» no es de recibo que se acoja el testimonio de solo dos personas que no estaban presentes, que dicen que les dijeron, que uno estaba viviendo en Barcelona cuando ocurre en Cantabria lo que se cuenta en el libro. En fin esto no es Historia, son chismes.
    Son afirmaciones totalmente innecesarias en la trama del libro, y lo mas grave faltan a la verdad de lo sucedido según manifestaciones de otras personas que si vivieron personalmente el suceso que se relata. Pero…, que casualidad, aunque al escritor se le dijo que eso no era cierto y recogiera otros testimonios, no lo creyó necesario.
    Y a esto llaman historia…., y el Tribunal Supremo está de acuerdo…., que pena.

  2. Doy fe que la historia no es como la cuentan…..y que hacer historia no es sólo de una fuente, cuándo en realidad tenían otra totalmente directa y no se molestaron en eschularla y contrastar datos. Es una falta de honor en toda regla…..no se pueden amparar en que es historia cuando los datos no son reales. Así también escribo yo libros !!….que pena.

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